¿A quién te pareces?


Lectura bíblica: Romanos 8:12-17
 

-Mamá, ¿a quién me parezco? - preguntó Teresa mientras observaba a su mamá arreglarse el pelo.

-¿Qué quieres decir, Teresa? - preguntó su mamá.

-Quiero decir si tengo tus ojos, la nariz de papá o qué - preguntó Teresa.

 

- La mamá miró cuidadosamente la cara de Teresa y luego, su propio reflejo en el espejo.

-Yo diría que cada día te pareces más a tu padre - dijo pensativa. El padre de Teresa había muerto cuando ella era muy pequeño.

-Me recuerdas mucho a tu padre. No sólo te pareces a él fisicamente, sino que también actúas como él. Comes tan rápido como él lo hacía - bromeó su mamá, mientras se dirigían a la cocina para desayunar.

 

-¿No es extraño - dijo Teresa mientras ponían la mesa- que, aunque apenas conociera a papá, ahora me parezca a él y actúe como él? Hasta me gusta comer las mismas cosas que él acostumbraba a comer. ¿Cómo puedo ser como él, cuando no está aquí para mostrarme cómo serlo?

-Creo que esas cosas te vienen de modo natural porque eres parte de papá - dijo la mamá -. Y además, te he dicho mis recuerdos de papá, tú has leído las cartas que me escribió y has visto nuestro álbum de fotos - le sonrió a Teresa mientras añadía -. Ser un hijo de Dios es algo parecido. No vemos a Dios, pero actuamos como Él porque somos parte de Él y Él es parte de nosotros. Leemos sobre Dios en su Palabra, vemos atisbos de Él en otros cristianos y hablamos sobre lo que ha hecho. ¡Pídamos a Dios que nos ayude a ser más como Él!.

 

 

Para memorizar: Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa. Filipenses 2:15



Y, ¿qué de ti?... ¿pueden otros decir quién es tu Padre al mirarte y al ver tus acciones? ¿Es fácil para ellos identificarte como un hijo de Dios? Píde al Señor que te ayude a ser como Jesucristo.


Tesoro: Actúa como un hijo de Dios.

 

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